Seguramente hemos escuchado muchas veces que todas y todos tenemos derechos, pero quizás no sabemos muy bien qué significa esto.


El fundamento de los derechos humanos es la dignidad de las personas y de los pueblos. En distintas épocas y lugares, las personas, las sociedades y los Estados han contribuido, de distintas formas, a que los derechos sean hoy reconocidos en el mundo entero.

Para conocerlos y exigirlos, en este blog les brindamos la oportunidad de saber
cómo se consiguieron, cómo se garantiza su cumplimiento y cómo podemos apoyar para que cada vez sean más respetados.

Los derechos humanos protegen nuestra dignidad, estableciendo que cualquier situación que atente en contra de ella, desconoce nuestro valor como personas. Esto significa que se reconoce a todas y cada una de las personas el derecho a vivir libres de la intervención arbitraria del Estado y a solicitar al Estado que realice determinadas acciones para que podamos gozar de una vida más plena. Es decir, por una parte, nos aseguran que el Estado, a través de sus distintos órganos y poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y de la acción de sus funcionarios, funcionarias e integrantes de las Fuerzas Armadas, de Orden y de Seguridad, respetará nuestros derechos y no cometerá abusos o discriminaciones en contra nuestra. Por otra parte, se establecen para el Estado otras dos obligaciones: la de realizar acciones que permita que desarrollemos nuestra vida de la mejor forma posible, tanto personal como colectivamente, y, la de evitar que otras personas o instituciones limiten o impidan el goce de nuestros derechos.

El valor e importancia de la dignidad de las personas no siempre fue reconocida y por mucho tiempo los derechos humanos fueron negados a muchas personas y grupos, causando sufrimiento y vulnerando su integridad. En la historia del mundo y la de Argentina podemos encontrar muchos ejemplos de estas violaciones de los derechos, como la esclavitud, la explotación de niños y niñas, las consecuencias de las guerras, los golpes de Estado, los abusos laborales y la discriminación a los pueblos indígenas, entre muchas otras.

Sin embargo, al término de la Segunda Guerra Mundial – tras las atrocidades cometidas por el Estado nazi de manera deliberada en contra de millones de personas, con el fin de exterminar pueblos enteros, así como otras acciones cometidas por los demás Estados en el contexto de la guerra –, los países acordaron que no era posible que esto se repitiera y que era necesario construir un marco de respeto a los derechos humanos de todas las personas del mundo. Había que detener estos atentados contra la dignidad de las personas, en todos los rincones del planeta.

Así, en 1948, se propuso y firmó la Declaración Universal de Derechos Humanos, que estableció el reconocimiento de los derechos de las personas y fijó un compromiso de los Estados de trabajar para hacer realidad su cumplimiento.

En la actualidad, y gracias al esfuerzo de las personas, las sociedades y los Estados, los derechos humanos son reconocidos no solo como un conjunto de normas a cumplir o respetar, sino también como un conjunto de valores válido en prácticamente el mundo entero, que nos permite reconocernos, valorarnos y respetarnos como personas, y a trabajar para que todos y todas disfrutemos de nuestros derechos.

Características

Los derechos humanos se caracterizan por su: universalidad, su indivisibilidad y su integralidad. Además, son inalienables, irrenunciables e imprescriptibles. Ahora te explicaremos qué significan estas palabras que suenan un poco complicadas.

• Universales, significa que son para todos y todas y que se aplican en todos los lugares y en todos los tiempos. No importa el origen o etnia, el sexo u orientación sexual, la opinión política o cualquier otra característica que cada uno/a tenga, ya que ninguno de esos aspectos cambia nuestra condición de personas y, por lo tanto, tampoco nuestros derechos. Es importante saber que, si bien todas las personas somos diferentes, nacemos libres e iguales en dignidad y derechos.

• Indivisibles e integrales, porque el conjunto de derechos es lo que logra cuidar la dignidad de las personas, desde distintas áreas. Para que sean efectivos, no se les puede dividir, pues todos los derechos son igualmente importantes, se relacionan entre sí y se necesitan unos de otros para cumplirse. Por ejemplo, para tener una buena alimentación que nos garantice la salud, es necesario tener trabajo y para eso se requiere de educación.

 Inalienables, irrenunciables e imprescriptibles, es decir, no se pueden quitar ni ceder y nadie puede negarlos o limitarlos, a menos que exista una indicación en las leyes que reconozca situaciones excepcionales para ello. Las personas no pueden vender sus derechos o renunciar a ellos. Además, aunque haya pasado el tiempo, no prescriben, es decir, no pierden su valor.

• Dinámicos, pues a medida que avanza la historia se reconocen nuevos derechos que se suman a los ya reconocidos. La forma de comprender la dignidad humana se amplía y se profundiza, a medida que surgen nuevas formas de atacarla.


¿Quiénes deben proteger los derechos humanos?

Ahora que ya conocemos las características básicas de los derechos humanos, es hora de saber que no basta solo con su existencia. Es necesario que personas o entidades aseguren su cumplimiento y generen las condiciones para el goce de todas las personas.

Este compromiso está expresado en la Declaración Universal de Derechos Humanos, donde se señala que los Estados miembros se comprometen a asegurar el respeto universal y efectivo a los derechos y libertades fundamentales.

El Estado

Las principales obligaciones que se derivan de los tratados de derechos humanos para el Estado son el respeto y garantía de los derechos fundamentales de todas las personas que habitan en su territorio. El cumplimiento de estas obligaciones debe hacerse sin discriminación, es decir, sin que el Estado haga distinciones injustas en el trato, que tengan por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de un derecho humano.

• Respetar: el Estado no debe violar los derechos humanos. Todos los organismos y personas que trabajan en el Estado deben facilitar el goce y el ejercicio de los derechos humanos y no entorpecerlo. El Estado no debe impedir o tomar medidas que obstaculicen el acceso o realización del derecho. El respeto de los derechos humanos debe ser parte de las normas, de las instituciones del Estado, y de la actuación de sus funcionarios/as.

• Proteger: el Estado debe evitar que otros violen los derechos humanos, es decir, preocuparse y tomar medidas para que personas o instituciones no priven a nadie del acceso a sus derechos.

• Promover: el Estado debe generar las condiciones para que todas las personas conozcan y disfruten de sus derechos.

La comunidad internacional

La comunidad internacional, conformada por este conjunto de Estados –que hoy día ya suman 193– más los distintos organismos internacionales, se ha transformado en observadora de los derechos humanos en el mundo, a través de herramientas y organismos específicos que supervisan el cumplimiento de las obligaciones de los Estados.

La sociedad civil

Aunque ya hemos dicho que el Estado es el principal responsable del cumplimento de los derechos humanos en cada país, las agrupaciones de personas organizadas para la defensa y protección de los derechos humanos también tienen un papel fundamental, al observar, fiscalizar y denunciar los atropellos a los derechos humanos que puede cometer directamente el Estado o indirectamente si no protege frente a las acciones de otros que puedan afectarlos. Estas agrupaciones que se asocian para conseguir objetivos de bien común y que expresan la diversidad de intereses sociales e identidades culturales, manifestándose en paz, se denominan la sociedad civil.

Un Gran ejemplo de estas organizaciones es Amnistía Internacional, ellos son un movimiento global de más de 10 millones de personas que se toman la injusticia como algo personal. Trabajan por un mundo en el que todas las personas puedan disfrutar de sus derechos humanos.

Amnistía Internacional Argentina trabaja no solo en la protección de los derechos humanos sino también en la difusión de los derechos como herramienta para que las personas conozcan cuáles son las herramientas con las que cuentan para defenderse.

¿Cuál es su función?

Cada vez que se comete un abuso en algún lugar del mundo, Amnistía investiga los hechos y arroja luz sobre ellos. También captan apoyos entre los gobiernos y entre otros focos de influencia, como las empresas, y se aseguran de que cumplen sus promesas y respetan el derecho internacional.

Además, ya que, a lo largo de los años, los derechos humanos han pasado de ocupar un lugar marginal a estar en primer plano de los asuntos mundiales, Esta organización ha ido ampliando sus reivindicaciones y ha pasado de pedir la liberación de presos y presas políticos a defender el espectro completo de los derechos humanos.

Su trabajo protege y empodera a la gente de varias maneras, con la abolición de la pena de muerte, la protección de los derechos sexuales y reproductivos, la lucha contra la discriminación o la defensa de los derechos de personas refugiadas y migrantes, entre otras.

Particularmente, una de las problemáticas actuales que elegimos tratar en este blog es la explotación, el trabajo forzoso y los abusos sistematizados que sufren los trabajadores migrantes que construyen en Doha el Estadio Internacional Jalifa para la Copa Mundial de 2022.

Amnistía Internacional carga contra la espeluznante indiferencia de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) ante el espantoso trato que sufren en Qatar los 1,35 millones de personas con ciudadanía extranjera que componen el 94 por ciento de la mano de obra del país.

Muchas de estas personas, con la esperanza de tener una vida mejor que la que tienen en sus países del sur y el sureste asiático, trabajan en la construcción, en proyectos de infraestructura en gran escala, entre ellos los relacionados con la Copa Mundial de 2022.

La organización Internacional concluyó que en el sector abundan los abusos y la explotación, con prácticas como impago de salarios, condiciones de trabajo duras y peligrosas y pésimos alojamientos. En algunos casos, el grado de explotación equivalía a trabajo forzado.

Los investigadores se entrevistaron con decenas de trabajadores, en su mayoría de Bangladesh, India y Nepal, que denunciaron abusos de una u otra clase, entre ellos:

• Alojamiento precario y en condiciones de hacinamiento.

• Obligación de pagar elevadas tasas (de 500 a 4.300 dólares estadounidenses) a contratistas en el país de origen para conseguir empleo en Qatar.

• Engaño en cuanto al salario o al tipo de trabajo ofertado (La mayoría de los migrantes ganan un sueldo inferior al que se les había prometido a su llegada; algunos cobraban incluso la mitad);

• Impago del salario durante varios meses, lo que ocasiona dificultades económicas y problemas emocionales a unos trabajadores que ya soportan un fuerte endeudamiento;

• Denegación por parte de los empleadores del permiso de residencia o su renovación, que los deja expuestos a sufrir detención y expulsión como trabajadores “fugados”;

• Confiscación del pasaporte y denegación de permisos de salida a los trabajadores por parte de los empleadores, para que no puedan salir del país;

• Amenazas por denunciar sus condiciones.

Además, la organización hizo hincapié en que el sistema de “patrocinio” que existe en Qatar es un importante factor que permite los abusos generalizados contra los trabajadores migrantes. Según este sistema, los trabajadores no pueden salir del país o cambiar de trabajo sin el permiso de su empleador.

Es por eso que el Estado Qatari debería proteger y garantizar el cumplimiento de los derechos humanos, especialmente los derecho del trabajador ya que estos protegen el derecho de todas las personas a unas condiciones de trabajo justas y favorables, lo cual incluye un salario justo, igualdad de salario a igualdad de valor laboral, condiciones de trabajo seguras y saludables, limitaciones razonables de la jornada laboral, protección para las trabajadoras durante el embarazo y después de él, e igualdad de trato en el empleo.

Por último, es pertinente agregar que en Dicho país no solo se están violando derechos fundamentales como los derechos de los trabajadores migrantes, sino que también se están viendo vulnerados los derechos de las mujeres y de las personas LGBT.

Para interiorizarse más en el tema les proponemos visitar:

• Noticia: https://www.amnesty.org/es/latest/news/2016/03/abuse-of-world-cup-workers-exposed-2/

• Video: https://www.youtube.com/watch?v=jU4t2H8A6mE

• Podcast:https://open.spotify.com/episode/4sa9AXQ4pLhhOtUmS6fPUU?si=2SWXJpoeTv6gev14iX_UHg&utm_source=whatsapp&nd=1

Súmate a Amnistía Internacional Argentina y defende los derechos humanos ya que con tu donación ayudamos a difundir, educar y exigir derechos humanos en todo el mundo.

Página Oficial Amnistía Internacional: https://www.amnesty.org/es/